#willytoledofacts

Marzo 9th, 2010

El otro día me eché unas buenas risas (y traté de poner mi granito de arena, aunque la creatividad y yo no nos llevamos bien) con el revuelo que se montó en twitter a costa de Willy Toledo. Una vez más, una pequeña revolución liderada desde Internet consigue romper fronteras y sale de la red para convertirse en noticia. Me encanta. Ese es el poder de Internet: ha dado voz a los que nunca la habíamos tenido.

En este sentido, creo que una de las ventajas de Internet es que ha nivelado la balanza entre empresa y consumidor. Antes de la popularización de Internet, existía una gran diferencia entre la información que manejaba la empresa y la información que manejaba el consumidor. En realidad, el consumidor sólo sabía lo que la empresa quería que supiese. Eso provocaba abusos por parte de las empresas, que aprovechaban la información que ellos sí conocían -y el consumidor no- a su favor. La llegada de Internet cambió este panorama ya que ha permitido que el consumidor esté mucho más informado, facilitando así la correcta toma de decisiones. Por poner un ejemplo sencillo, antes de Internet, cuando querías comprar algo, como mucho, te ibas a cuatro o cinco tiendas a comparar precios. Hoy en día, podemos comparar precios en muchos sitios sin salir de casa. Es decir, tenemos más información a la hora de afrontar una compra.

Este cambio en la información disponible está modificando la mentalidad del consumidor. Éste empieza a ser consciente de su poder gracias a la red. Y los medios sociales no han hecho más que aumentar su poder. Cualquier persona con algo interesante que contar y una buena forma de exponerlo puede tener sus minutos de gloria en Internet. Y los consumidores cada vez lo aprovecharán a su favor. El caso de la elección de nuestro candidato a Eurovisión es un gran ejemplo. Un grupo de usuarios conscientes de que tienen el poder para elegir a quien ellos quieran, acepta ese poder, se pone de acuerdo y se ríe de TVE. Para ellos no fue más que un juego. Un juego con el que se vengaban la manipulación que hemos sufrido durante muchos años por parte de los medios de comunicación. ¿Podemos elegir a nuestro representante? Genial, vamos a hacerlo. Elijamos a alguien que pueda dar mucho juego. No importa que finalmente no vaya a Eurovisión; no importa que no sepa cantar (no he oído la canción, así que no puedo opinar al respecto. Pero sí vi el bochornoso espectáculo posterior); no importa nada, simplemente riámonos de los organizadores.

El caso de Eurovisión ha sido un aviso a navegantes. Cuidado, el consumidor está informado, tiene poder y empieza a ser consciente de su poder. Empresas, echaos a temblar porque vuestras estrategias de marketing pierden sentido ante este nuevo panorama en la relación cliente-empresa.

Y entonces, ¿a qué viene lo de Willy Toledo? Pues porque, salvando las distancias, se trató de una demostración más del poder que Internet ha puesto en nuestras manos. Ahora, sólo tenemos que educar a la gente a aprovechar ese poder de forma constructiva. ¿Cómo era? Todo gran poder, conlleva una gran responsabilidad ;-)

Acepto consejo, pero…

Marzo 4th, 2010

… no de cualquiera ni de cualquier forma. A ver si soy capaz de explicarme sin resultar pedante, ni creído, ni arrogante. Ni que parezca que voy sobrado, nada más lejos de la realidad.Y vaya por delante que el 99% de la gente que me encuentro a nivel profesional es fantástica y estoy aprendiendo un montón de ellos, pero hay un 1%…

Soy una persona muy abierta a aprender cosas nuevas y por eso siempre escucho el doble de lo que hablo: para tener el doble de posibilidades de aprender, y la mitad de meter la pata. Además, procuro estar al tanto de las novedades en social media, Internet, web, comunicación y demás materias relacionadas. Y me encanta recibir consejos de aquellos que tienen una gran experiencia en su sector. Me parece la mejor forma de aprender y mejorar en mi trabajo.

Pero desde que he estrenado puesto como Community Manager, me estoy encontrando con un fenómeno que, sin llegar a molestarme, me empieza a cansar. Partimos de la base de que hablamos de una disciplina muy nueva en la que la mayoría de nosotros tenemos un montón de cosas que aprender. Y el secreto está en compartir experiencias abiertamente. Es la mejor forma de que todos aprendamos y avancemos. De hecho, en ocasiones necesito refuerzos para validar las acciones que se me ocurren. Pero de un mes a esta parte, estoy oyendo con demasiada frecuencia la frase “si yo estuviera en tu lugar, yo haría….”. Vale, gracias por el consejo, de verdad. No me molesta recibir consejos, ya lo he dicho antes. Lo que me molesta es el tono que lo acompaña de “soy un experto del social media y tú no”. ¿Perdona? Experto ¿de qué? Estamos hablando de una disciplina con muy poco tiempo de vida, así que en mi opinión, aquí no hay ningún experto infalible. Hay gente que conoce muy bien las diferentes plataformas; hay gente que comprende muy bien los mecanismos de social media; hay gente que tiene muy buenas ideas creativas. Hay gente muy buena realizando análisis. Pero me da rabia que como ahora el puesto de community manager está de moda, algunos quieran hacerse pasar por lo que no son (y fingir que saben lo que en realidad no saben) y se permitan el lujo de dar consejos, un lujo que muy pocos se pueden permitir en este terreno. Por supuesto, yo tampoco puedo permitirme ese lujo.

Espero que no se me malinterprete. Lo repito: estoy deseando aprender todo lo que pueda. Y los consejos son siempre bienvenidos, pero sólo si quien los da está en condiciones de darlos. Si no, gracias, pero puedes quedarte callado.

La sinceridad en Social Media

Marzo 1st, 2010

Ultimamente me repito con frecuencia la siguiente pregunta: ¿es necesario ser sincero en todo momento a la hora de interactuar en social media? Cuando hablo de sinceridad, me refiero a sinceridad a la hora de decir que quien está hablando, lo hace en nombre de la empresa. Para mi la respuesta es un gran y rotundo si: debemos ser totalmente sinceros a la hora de firmar la autoría de nuestros comentarios, publicaciones o cualquier otra interacción con la comunidad.

Pero esta reflexión viene precedida por una serie de charlas con personas que trabajan en este sector y que afirmaban que ellos, en su día a día, a veces firmaban como un usuario particular. Me enumeraban una serie de ventajas para la empresa como justificación a este comportamiento. Pero, ¿todo vale? Está claro que desde el punto de vista de la empresa, y a corto plazo (las mentiras se acaban descubriendo), puede que este comportamiento produzca mayor vaalor. Pero a medio y largo plazo, en mi opinión, se trata de una forma de trabajo totalmente errónea por un triple motivo:

- Mis padres me enseñaron a decir siempre la verdad y la vida me ha enseñado que se atrapa antes a un mentiroso que a un cojo

- ¿Qué hay de la ética? Como portavoces que somos de una empresa a la hora de interactuar con nuestra comunidad, somos los máximos responsables de que todo el proceso de comunicación sea lo más transparente posible

- Por nuestro propio, y egosita, bien. Es simple. Los que trabajamos en social media, tenemos trabajo gracias a que los medios sociales están demostrando ser un excelente vehículo para que las empresas lleguen a su comunidad. Y su potencial se basa en la credibilidad de lo que la gente puede encontrar ahí. Si no somos sinceros, la gente se va a dar cuenta y perderemos nuestra credibilidad

Hace algo más de dos años me reuní con una empresa que, dentro de su paquete de dinamización, ofrecía la opción de comentaristas anónimos. Y lo mejor de todo es que los incluían en el presupuesto con diferentes opciones de involucración, cantidad de comentarios y lo que es mejor, o peor, ofrecían un pack que podríamos denominar “a por la competencia”. Es  decir, no se limitaban a glosar las virtudes de tu producto sino que además, se dedicaban a poner verde a la competencia en diferentes foros. La experiencia me dice que algunas empresas los utilizan. No me queda otra explicación a la hora de recordar ciertos “comentaristas incómodos” que no hacían más que echar mierda sobre la empresa en la que trabajaba antes. No puedo creer que fueran usuarios anónimos y particulares que SIEMPRE tenían algo para protestar. Coño, no éramos la empresa perfecta, pero algunas cosas sí que hacíamos bien. Además, por la frecuencia y distribución de sus comentarios, una de dos. O no pegaban ni chapa en el trabajo (quizá estaban en paro, pero ¿todos?). O alguien les pagaba para que hicieran esos comentarios en horario de trabajo.

Y vosotros, ¿pensáis que existe alguna ocasión en la que podamos pasar por alto la sinceridad a la hora de identificarnos? Ya os digo que desde mi punto de vista siempre debemos identificarnos, pero me gustaría saber qué se piensa por ahí

De vuelta

Febrero 28th, 2010

Pues eso, que después de un largo tiempo con el blog bastante abandonado (además de todo lo que hacía internamente, el mantenimiento del blog, twitter y facebook de mi anterior empresa me quitaba mucho tiempo), aquí vuelvo de nuevo. Dicen que año nuevo, vida nueva y en mi caso, trabajo nuevo, así que vamos a por la enésima intentona de mantenerlo actualizado.

Eso sí, creo que voy a reorientar la temática original de este blog  y voy a enfocarme en algo más cercano a mi trabajo y que, en mi opinión, puede resultar más útil a los que leáis esto. Social Media, medios sociales, comunicación social… lo he oído de tantas formas que ya no sé ni como llamarlo. Para mi no deja de ser muy diferente al trabajo de comunicación y RRPP de toda la vida salvo que en lugar de unos pocos medios y muchos receptores del mensaje, ahora tenemos una variedad de medios inabarcable y muchísimos receptores. Obviamente esto es una simplificación, pero es la definición que mejor me resulta a la hora de explicar mi trabajo.

No nos engañemos. No estamos inventando la rueda, sólo estamos ampliando sus posibilidades. Aclaro esto porque existe un grupo de personas que, al hablar de social media, lo hacen como si estuviéramos descubriendo el paradigma de la comunicación. Y, en mi opinión, no estamos haciendo más que adaptar la comunicación a las herramientas disponibles hoy en día. No digo que no sea un trabajo excitante, ni quiero quitarle mérito. Pero no nos dejemos arrastrar por la moda de los medios sociales y no olvidemos que aún hay una parte de la población ajena a este tipo de comunicación y las empresas deben seguir comunicando con ellos.

Y tú, ¿qué piensas? ¿Crees que se trata de algo totalmente novedoso e incomparable con la comunicación que hemos hecho hasta la fecha? O por el contrario ¿piensas que es tan sólo un paso más y deberíamos tratarlo como tal?